
En estos dos últimos años trabajando en la brigada de micro reservas Red Natura 2000 en Ayora de la empresa público-privada Vaersa; mis compañeras y yo hemos sufrido los problemas que expongo a continuación:
A lo largo de casi el primer año de trabajo la convivencia transcurrió sin apenas incidentes, apenas porque hubo algún que otro altercado por parte del capataz, los cuales anunciaban el negro futuro que se venía encima. Estos altercados son subidas innecesarias de tono, broncas sin sentido alguno, mala educación, faltas de respeto y una actitud chulesca. A partir de dicho año todos estos altercados se incrementaron casi a diario. Añadiendo insultos, vejaciones, gritos, acosos. Hasta tal punto de hostigamiento, que la presión en la brigada era descomunal. Por la cual, varios miembros de la brigada han dejado el trabajo. Y hasta algunos que iban a entrar de la bolsa al preguntar quien era el capataz no han querido entrar, ya que, dicho capataz es conocido en el Valle de Ayora y en otras empresas como Tragsa, Divalterra, Acciona, etc. En las cuales ha tenido serios problemas de convivencia con los compañeros. De esto la brigada fue avisada por miembros de esta misma empresa que trabajan en Ayora. No solo le había pasado en las diferentes empresas sino que también le había pasado en el pueblo.
Hasta tal punto de intimidación que miembros de la brigada dudaban en comunicarle cualquier problema laboral, como golpe, accidente laboral, o cualquier daño sufrido en la jornada laboral. Ya que la respuesta es siempre cuestionada, respondida con un comentario hiriente o simplemente ignorada por el capataz, el cual es el responsable de la seguridad de la brigada. Una brigada que ha estado bastante desprotegida en relación a la prevención de riesgos laborales por consecuencia de las prisas, presión y obsesión por sacar metros del capataz. Poniendo en riesgo la integridad de los miembros de la brigada, al ponerlos a desbrozar, talar, etc. sin respetar la distancia de seguridad. Hasta el punto de dejar a un miembro de la brigada solo desbrozando en un tajo y los demás ir a otro lugar con el vehículo a hacer otras cosas o dejar a la brigada sola en un tajo e irse él con el coche a visitar otros tajos y dejar sin vehículo y vía de escape a la brigada. En los desplazamientos también la brigada ha padecido una conducción temeraria cuando dicho capataz se estresaba.
La tensión y el enfrentamiento era tal, que dicho capataz empezó a vender la imagen a los mandos de que los miembros de la brigada eran malos trabajadores, desganados, desobedientes. Lo cual no es cierto, en dicha brigada siempre se ha trabajado duramente; se pueden comprobar los metros realizados. El único que bajó el ritmo fue él, ya que se dedicaba únicamente al control y supervisión de los trabajadores. En ocasiones esta brigada coincidió con otras brigadas en tajos compartidos, dichas brigadas experimentaron la misma situación pues su comportamiento con el resto de compañeros sigue el mismo proceder.
En todos los sectores estás prácticas se repiten constantemente por parte de cargos intermedios. Las empresas delegan en estos “trabajadores” la supervisión, el mando y la potestad de los miembros de las brigadas, cuadrillas, equipos, etc. Estos supuestos compañeros en la gran mayoría de los casos asumen estos cargos con un autoritarismo, una soberbia y un poder desproporcionados. El cual hace que se precarice todavía más los puestos de trabajo. Este sistema capitalista jerarquizado solo les conviene a las empresas, ya que hacen que la clase obrera compita entre ella, enfrentándose entre sí, solo para el beneficio empresarial. Porque ningún capataz, encargado o responsable deja de ser un esclavo asalariado, aunque cobren un poco más de los que tienen a su cargo.
Con este artículo hacemos un llamamiento a la clase trabajadora que sufre a diario este tipo de acoso para que desobedezca y se plante ante estos cargos intermedios, y del mismo modo crear conciencia de clase en estos cargos intermedios para que no sigan haciéndoles la vida imposible a sus compañeros y su misma clase social. Para juntos luchar contra la precariedad laboral y nuestro verdadero enemigo: el empresario capitalista.
ORGANÍZATE Y LUCHA