El interés capitalista por los recursos energéticos y territoriales está empujando cada vez más a las sociedades mundiales a los desastres de la guerra entre pueblos, los Estados, obedecen a sus amos imponiendo el belicismo, en mayor o menor medida, como forma de enriquecer a rentistas y especuladores, mientras las clases trabajadoras sufrimos la violencia y la subida de la vida consecuencia de esta espiral autoritaria. La clase obrera nunca puede ser un sujeto pasivo ante la imposición de cualquier orden político-económico, ya que es la clase obrera quien hace posible con su tiempo y su trabajo cualquier posible orden…
Hoy ante la decadencia del sistema liberal y sus consecuencias, la clase obrera debe romper con el impuesto, manejado, y simple rol de la “función laboral” que nos circunscribe únicamente en la jerarquía del poder solo al “diálogo social”, cuando somos mucho más que eso, somos el único motor de la producción, no hay otro, sin clase trabajadora no hay producción, y sin ello, no hay gobiernos, ni mercados, ni ejércitos… si paramos, el mundo se para, esa es la mayor verdad de la modernidad, y sin embargo el capital ha desplegado una enorme cortina de humo sobre esta verdad, para dividirnos, empequeñecernos e individualizarnos, empujándonos a ver solo la coacción diaria a la que el capitalismo nos somete; estar obligadxs a vender nuestra fuerza de trabajo para poder vivir, manipulando y ocultando que hay una minoría que vive del trabajo de los demás, eso es el capitalismo, otro tipo de orden más del privilegio, como en su día fueron las monarquías o las burocracias soviéticas.
Nuestro tiempo histórico reclama con urgencia rescatar la conciencia de clase perdida, recuperar la acción directa, la solidaridad, la autoorganización y el internacionalismo, trabajar la desjerarquización, la equidad y el antiautoritarismo en la lucha obrera y social, romper con el delegacionismo en lo político y en lo sindical, y actuar acompañadxs ante los ataques a nuestra clase atendiendo a lo inmediato y a lo cercano.
Trabajadoras, trabajadores, ante un sistema que nos empuja cada vez más a la incertidumbre, la precariedad y la represión, que nos instiga a enfrentarnos entre nosotrxs; por ser de aquí o de allí, por ser común o singular, por ser de un género u otro, por ser instruidos o llanos… Atendiendo a toda nuestra diversidad desde el anarcosindicalismo revindicamos, ante todo, la identidad colectiva común, la de la clase obrera, que distingue entre explotadores y explotados en un sistema de dominación sobre la vida misma.
Atendamos pues, a los ataques a toda nuestra clase, la inmensamente mayoritaria clase trabajadora, con o sin empleo, que sufre las dificultades de acceso a una vivienda, que padece el robo salarial del trabajo no pagado, que vive la condición de prescindible en lo económico, que hace malabares para llegar a fin de mes, que padece los accidentes y enfermedades laborares, la represión estatal y las listas negras empresariales de trabajadorxs que luchan, la que queda marginada al no encontrar trabajo, la que es conducida a la eterna espera para tratarse sanitariamente por falta de personal y medios mientras los negocios privados de salud se enriquecen gracias a la desinversión pública de los gestores políticos, al igual que ocurre con la educación, los servicios sociosanitarios, o la salud pública que esta dejando que la calidad del agua, aire y alimentación sea cada vez peor, fundamentalmente por la contaminación sistemática del medioambiente y la desnaturalización de la naturaleza…
Por todo lo dicho y más, por lo cercano e inmediato, por lo lejano y brutal, por sus consecuencias sobre la vida de trabajadorxs, sus familias y entornos; Organización y Lucha hasta llegar al Control Obrero de la Producción… la única puerta posible para cambiarlo todo, porque quien no cambia todo no cambia nada, recuperemos la utopía revolucionaria como horizonte, o será la atrocidad quien se imponga.
Recuperemos la conciencia de clase, la solidaridad, el apoyo mutuo… Comienza por secundar con nosotrxs el 1º de Mayo, día de la Clase Trabajadora, aquí en Albacete. Que viva la lucha de la Clase Obrera.
Unión, Acción, Autogestión.
CNT-AIT Albacete.
