
El pasado sábado día 7 de marzo, el Grupo Anarcofeminista del Sindicato de Oficios Varios de Albacete de la CNT-AIT celebró una conferencia con el título Mujeres Libres: la revolución dentro de la revolución. Con esta conferencia se quería dar a conocer la Federación de Mujeres Libres, una organización que nació pocos meses antes de la revolución social española. Y sería una de las organizaciones anarquistas más conocidas en España.
A la hora convenida comenzó la conferencia a la que acudieron compañeras y compañeros para escuchar y participar en los debates. Junto con la conferencia se inauguró una Exposición que hicieron las compañeras donde se podía profundizar en la revista Mujeres Libres, los temas que trabajaba y el trabajo cultural y emancipatorio que buscaban con ella todas esas mujeres anarquistas.

Hablaron dos compañeras que nos introdujeron sobre la organización Mujeres Libres, el contexto de su creación y la característica de su proyecto que buscaba la emancipación de la mujer desde las ideas y prácticas anarquistas. La Federación Mujeres Libres nació primero como un proyecto cultural fundado sobre una revista, Mujeres Libres, sin embargo, el número de suscriptores creció tanto y se formaron grupos locales de Mujeres Libres por toda la península.
Aún así, Mujeres Libres fue una organización que basó su proyecto de transformación social sobre la dimensión cultural que buscaba el trabajo educativo a través del debate, las artes y la práctica, y que tenía como objeto capacitar a las mujeres para que pudieran ser independientes tanto en el aspecto sentimental como en el aspecto laboral y profesional. Para ello hablaron del amor y la unión libre, criticaron a la institución del matrimonio, de la doble opresión de la mujer, de la maternidad consciente, de sexualidad y anticonceptivos, del aborto, y de la necesidad de que las mujeres ocuparan el lugar que la sociedad patriarcal les había negado.

La decisión de formar una agrupación específica de mujeres tenía como objeto también formarse para poder participar en el seno de las organizaciones anarquistas donde los prejuicios y el patriarcado. Se les impedía hablar en las asambleas, etc. y era muy extraño verlas por allí.
Mujeres Libres era una agrupación que estaba directamente relacionada con un proyecto cultural que buscaba entre otras cosas, enseñarles las letras a las mujeres que no habían podido alfabetizarse y prepararlas para la vida profesional, para que pudieran ser independientes en el terreno laboral y profesional, y con ello ser independientes económica y socialmente, para poder serlo también en el terreno sentimental.
Mujeres Libres se basaba principalmente en la idea de que las mujeres debían de salir del hogar a la que habían sido recluidas por el patriarcado. Pero no con la finalidad de venderse en la calle. En ese sentido el patriarcado solo permitía a las mujeres estar cansadas dentro de la casa o ser prostitutas. Mujeres libres lo que aspiraba era a que las mujeres pudieran emanciparse de estas dos instituciones del patriarcado.

Posteriormente, hablaron otras dos compañeras, una de ellas pasó a comentar las ideas de la primera editorial con la que se inauguraba el primer número de la revista Mujeres Libres. En la editorial, Mujeres Libres quiso relacionar estrechamente el contexto político y económico de Europa, y del mundo, con la cultura y el sistema patriarcal, la guerra, la pobreza, el hambre, la violación y la muerte. Por contrario, Mujeres Libres hablaba de su propio proyecto emancipatorio. El mundo del patriarcado representaba todo lo contrario al que representaban ellas, pero haciendo referencias a lo femenino y a lo masculino. El papel de esta compañera fue problematizar y discutir muchos de estos elementos en el debate. El mundo patriarcal que niega el papel a la mujer frente al mundo emancipatorio que proponía Mujeres Libres, donde la mujer obrera tenía el derecho revolucionario a ocupar su lugar.

Finalmente y para terminar, otra compañera leyó una carta de Emma Goldman dirigida al grupo de Mujeres Libres en contestación a la noticia de la publicación de la revista en España, y acabó leyendo un poema de una compañera de Madrid.
Al terminar la conferencia comenzó el debate. La discusión no se extendió más de una hora, pero se participó libremente destacándose algunos temas que Mujeres Libres había trabajado en la revista.
Todas las asistentes estuvieron muy entusiasmados con la conferencia, y se extendió el sentimiento de hacer muchas más conferencias sobre feminismo anarquista.